INTERCAMBIO DE CONOCIMIENTO

El propósito del Dr. Manuel De La Peña es guiar a nuestros estudiantes en la búsqueda del conocimiento que los impulse a alcanzar las metas que se propongan.

Sobre Manuel De La Peña

El Dr. Manuel De La Peña preside el Instituto Europeo de Salud y Bienestar Social, (1996-presente), fomentando la filosofía de la excelencia médica en la atención al paciente. Doctor Cum Laude en Biomedicina por la Universidad Europea de Madrid. Tesis doctoral en Cardiología: “Pacientes cardíacos, factores de riesgo cardiovascular en pacientes con cardiopatía isquémica” (2009). En Investigación ha realizado el estudio Cardiopatients, realizado en pacientes coronarios postinfarto, evaluando la adherencia terapéutica. Manuel De La Peña es Secretario del Instituto de Formación Médica del Consejo General de Médicos de España, OMT, participando en la creación de los criterios de acreditación de la formación médica (1995).


Las 10 reglas de oro para combatir el colesterol según Manuel de la Peña

En la actualidad nos enfrentamos a una realidad: el colesterol elevado (la hipercolesterolemia), la hipertensión arterial y el tabaquismo constituyen los tres principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, es decir, de infarto de miocardio e ictus.

La hipercolesterolemia tiene una gran influencia hereditaria. Sin embargo, es un factor de riesgo que se puede modificar, ya que está directamente relacionado con hábitos y estilos de vida. Además, se encuentra especialmente condicionado por una dieta rica en grasas saturadas, grasas trans y alimentos ricos en colesterol. El 85% del colesterol es exógeno, procede de la dieta; el 15% es endógeno, es decir, se sintetiza en el hígado a partir del acetil-CoA. El colesterol es precursor de hormonas sexuales, vitamina D, ácidos biliares y corticosteroides y es esencial en la formación de las membranas celulares. No obstante, el colesterol total siempre debe ser inferior a 200 mg/dl; el LDL, inferior a 70 mg/dl, y el HDL, superior a 45 mg/dl. El descubrimiento sobre la regulación del colesterol les hizo ganar el Premio Nobel a Michael Brown y Joseph Goldstein.

Doctor Manuel De La Peña

Pero hay 10 reglas de oro para mantener un control adecuado de la colesterolemia.

1. Adoptando la dieta mediterránea

Según el Dr. Manuel De La Peña La dieta mediterránea se caracteriza por un alto consumo de aceite de oliva, frutas, frutos secos, verduras y cereales, un consumo de pescado y aves de corral y una baja ingesta de productos lácteos, carnes rojas, carnes procesadas y dulces. Además, se debe hacer un consumo moderado de vino en las comidas.

2. Eliminar las grasas trans

El consumo de grasas trans se relaciona con numerosos tipos de enfermedades como infarto de miocardio, ictus, pérdida de memoria, hipertensión, obesidad, aumento del colesterol LDL («malo»), disminución del colesterol HDL («bueno»), diabetes e incluso cáncer. Habitualmente, estas grasas se encuentran en bollería industrial (porras, churros, cruasanes); fast food (hamburguesas, patatas fritas, pollo fritos, nuggets, etc.); sopas y salsa preparadas; aperitivos, snacks salados, patatas fritas; palomitas de maíz (especialmente, las preparadas para hacer en el microondas) y caramelos; congelados (en particular, las pizzas); productos precocinados (empanadillas, croquetas, canalones, etc.); galletas, donuts, magdalenas, barritas de cereales, margarinas y helados, entre otros.

3. Bajar el colesterol LDL

Un consejo práctico es no ingerir más de 300 mg al día de colesterol. Para ello hay que restringir los alimentos ricos en colesterol, como yema de huevo, paté de hígado, riñones, sesos, mollejas e hígado, entre otros.

4. Subir el colesterol HDL

Según el Dr. Manuel De La Peña El HDL se eleva con una dieta cardiosaludable y ejercicio físico. Debe consumirse todo tipo de pescados azules (salmón, atún, sardinas, salmonete, arenque, anchoa, jurel), frutos secos (almendras, pistachos, nueces), aceite de oliva, frutas, hortalizas y verduras (aguacate, soja, etc.) y cereales.

5. Practicando actividad física

Según el Dr. Manuel De La Peña La realización de un programa de ejercicio aeróbico (caminar, bailar, natación, ciclismo) de intensidad moderada de manera regular (3-5 veces por semana) facilita el aumento del colesterol HDL y la disminución del LDL y de los triglicéridos. 

6. Tomar suplementos omega 3-6-9

In a complementary way, all products and preparations rich in omega 3-6-9 fatty acids (DHA, linoleic and oleic) should be used. These are polyunsaturated and monounsaturated fatty acids that are found in high proportion in fish and in some vegetable sources. Since the human body cannot manufacture them from other substances, the consumption of supplements has very beneficial effects on the heart and brain. Proof of this is that the Greenland Eskimos do not suffer heart attacks because they eat seal meat, rich in omega 3-6-9.

7. Dejar el tabaco

El tabaco contiene 4.000 sustancias químicas. Entre otros efectos, altera el metabolismo de los lípidos, es decir, eleva el LDL y disminuye el HDL, con lo que genera una arterioesclerosis precoz y, por tanto, un envejecimiento prematuro. Debe recordarse que el tabaco mata al año a 6 millones de personas en el mundo. 

8. Controles periódicos

Se recomienda determinar el nivel de colesterol total sérico, LDL, HDL y triglicéridos al menos una vez al año.

9. Conocer la propia situación clínica

Según el Dr. Manuel De La Peña Es esencial conocer la evolución de nuestro envejecimiento, y la arterioesclerosis es un proceso de endurecimiento y pérdida de elasticidad de las arterias causada por el depósito de colesterol responsable de la formación de placas de ateroma en el endotelio vascular (capa íntima de las arterias). Este fenómeno crea un estrechamiento progresivo que puede derivar incluso en la oclusión del vaso, lo que impediría el flujo sanguíneo a través de la arteria afectada. En la actualidad, el grado de oclusión se puede valorar con pruebas de imagen como el angio-TAC, de múltiples cortes, y el Doppler. En pacientes con antecedentes de insuficiencia coronaria o ictus, se recomiendan niveles de colesterol inferior a 150 mg/dl.

10. Cumplir con el tratamiento

Para completar esta lista de consejos contra el colesterol en muchos casos recurrimos a los fármacos, los que utilizamos habitualmente en nuestra práctica clínica son: ezetimiba, estatinas (pitavastatina, rosuvastatina, atorvastatina, sinvastatina), ácido nicotínico y fibratos. Según el caso clínico, estos medicamentos se usan de forma individual o en terapias combinadas, siempre con prescripción médica. Con la combinación de principios activos, se obtienen mejores resultados.

La dieta cardiosaludable nos protege contra el infarto según Manuel de la Peña

La evidencia científica indica que la dieta es un determinante importante del riesgo de padecer una enfermedad coronaria. En general, los ácidos grasos saturados en la dieta aumentan el colesterol LDL (lipoproteína mala de baja densidad). Cuando el LDL es demasiado alto, comienza a depositarse en las arterias y forma placas ateroscleróticas que causan aterosclerosis y enfermedad coronaria. La grasa saturada es capaz de aumentar el colesterol total, aumentando así el riesgo aterogénico. Sin embargo, según el Dr. Manuel De La Peña, un estilo de vida activo aumenta las vías metabólicas del cuerpo y promueve la elevación del colesterol HDL (lipoproteína de alta densidad), lo cual es bueno.

Influencia hereditaria según el doctor Manuel de la peña

Se estima que las variaciones fenotípicas del colesterol son responsables de un 50-60% de la colesterolemia plasmática, por su gran influencia genética. El resto estaría determinado por factores ambientales, fundamentalmente por la dieta, sin olvidar el papel del ejercicio y del consumo de tabaco. Por todo ello, la modificación de la alimentación se considera indispensable. Actualmente, más del 95% de las enfermedades crónicas son provocadas por alimentos, ingredientes tóxicos, deficiencias nutritivas y falta de ejercicio físico.

Tipos de grasas según el Dr. Manuel De La Peña

Según Manuel de la Peña Las grasas tienen un papel destacado en este contexto. Ahora bien, ¿qué son las grasas saturadas, monoinsaturadas y poliinsaturadas? Son las que ingerimos y que, por lo general, pueden dividirse en estas tres categorías.

Como dijo el Dr. Manuel De La Peña, Las dietas altas en grasas saturadas están estrechamente relacionadas con las enfermedades del corazón y se encuentran principalmente en productos de origen animal como la carne, los huevos, la leche entera, el queso, la crema y la mantequilla. Las grasas monoinsaturadas son las más saludables para el corazón y se encuentran principalmente en el aceite de oliva, los aguacates, las aceitunas, las almendras y las nueces de macadamia. Los ácidos grasos monoinsaturados tienen su principal representante en el ácido oleico, ingrediente principal del aceite de oliva en la dieta y cuyo papel protector en la enfermedad coronaria ha sido demostrado. Las grasas poliinsaturadas son ácidos grasos esenciales que se encuentran principalmente en pescados, mariscos y alimentos de origen vegetal. Son componentes esenciales de las membranas celulares y precursores de las prostaglandinas, moléculas que median la inflamación. También son conocidos como omega 3-6-9.

Niveles de colesterol saludables para el corazón según el Dr. Manuel De La Peña

Es esencial mantener nuestros niveles de colesterol total dentro de los niveles plasmáticos saludables. Para ello, el colesterol total siempre debe ser inferior a 200 mg/dl, el LDL menor que 70 mg/dl, y el HDL superior a 45 mg/dl. El índice aterógeno debe ser menor que 4,5. Asimismo, conviene mantener la homocisteína en niveles inferiores a 15 y la lipoproteína Lp(a) por debajo de 20.

Según Manuel De La Peña, la homocisteína es un aminoácido con capacidad aterogénica que se obtiene del metabolismo del exceso de metionina, por lo que los niveles elevados de homocisteína en sangre constituyen un importante factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares. . Lo mismo ocurre con la lipoproteína Lp(a), formada por moléculas formadas por proteínas y grasas que transportan el colesterol y otras sustancias similares a través de la sangre.

Representan una variedad de colesterol LDL que propicia la formación de trombos causantes de infartos de miocardio e ictus.

Dieta del equilibrio de Manuel De La Peña

Según Manuel de la Peña es esencial consumir una dieta variada con marcada presencia de cereales, frutas, legumbres, verduras y pescado. Una dieta cardiosaludable se caracteriza por una ingesta de grasas inferior al 30% del aporte calórico diario total, de las que las saturadas deben suponer menos del 5%, las poliinsaturadas un 10% y las monoinsaturadas el 15% restante. La ingesta de colesterol será inferior a 300 mg/día, y en caso de obesidad y/o hipertensión será preciso reducir la sal y el número de calorías. La adopción de estas medidas puede hacer innecesaria la utilización de fármacos para corregir los factores de riesgo. 

Según Manuel De La Peña, en cualquier caso, se recomienda limitar el consumo de alimentos ricos en hidratos de carbono de absorción rápida, sin reducir la ingesta de hidratos de carbono complejos. El aporte calórico debe representar el 55-60% de la dieta. La fibra dietética tiene una importante aplicación en pacientes diabéticos y en problemas intestinales. Además, cada vez es más conocido su papel beneficioso en la hipercolesterolemia, con descensos del LDL en torno al 4-10%.

Existen indicios acerca de que la sustitución de parte de las proteínas animales de la dieta por proteínas vegetales podría disminuir la absorción de colesterol. 

Según el Dr. Manuel De La Peña, no se ha demostrado que el café sea dañino cuando se trata de enfermedades coronarias. Aun así, conviene recordar que su consumo excesivo en sujetos predispuestos puede elevar la presión arterial y el gasto cardíaco. La sal no influye en los lípidos, pero sí en la función endotelial y en el desarrollo de hipertensión arterial, por lo que se debe limitar su ingesta, especialmente en pacientes sensibles a la sal. Por último, no debemos olvidar el aporte calórico total de la dieta, y favoreceremos el control de peso en sujetos obesos. En este sentido, cabe destacar la clara asociación entre exceso de peso y enfermedad cardiovascular. La obesidad es un factor de riesgo importante para la hipertensión, la hipercolesterolemia y las enfermedades cardiovasculares.

Componentes de la dieta con protección cardiovascular por el Dr. Manuel De La Peña

Dr. Manuel De La Peña dijo, En una dieta saludable para el corazón, se deben considerar algunos componentes cuyo valor nutricional conocido muestre beneficios adicionales. Son algunas vitaminas, minerales y ácidos grasos, que confieren cierta protección cardiovascular.

La capacidad principal de los componentes protectores del sistema cardiovascular es su acción hipolipemiante por diferentes medios, como la acción antioxidante de algunas vitaminas y minerales, la disminución de la absorción de colesterol con el consumo de fibra y la reducción del colesterol plasmático que consiguen compuestos como los fitoesteroles y algunas grasas cardiosaludables. Vitaminas como el ácido fólico y las vitaminas B6 y B12 son además cofactores del metabolismo de la homocisteína.

Según Manuel de la Peña Existen otros compuestos capaces de reducir el riego cardiovascular, como los flavonoides, los polifenoles y los compuestos azufrados. Aunque en ocasiones no se conocen muy bien sus mecanismos de acción se han comprobado sus beneficios.

OMEGA 3-6-9

Una buena idea es prevenir las enfermedades con la nutrición, como sostenía Thomas Edison. En este camino es fundamental tomar en suma consideración los ácidos grasos omega 3-6-9.

Los ácidos grasos omega-3 son esenciales porque el organismo no los puede sintetizar. Por tanto, deben incorporarse a través de los alimentos o con suplementos alimenticios. Existen tres tipos definidos de estos ácidos: alfa-linolénico (AAL), eicosapentanoico (AEP) y docosahexaenoico. El ácido alfa-linolénico es el principal representante de los omega-3 y está presente en abundancia en los pescados azules. Es además componente de muchos aceites vegetales comunes. Tiene un efecto antiaterógeno relacionado con su acción como vasodilatador (prostaglandinas), antiagregante plaquetario e inductor de una disminución de las concentraciones de LDL y triglicéridos con aumentos del HDL.

Según el Dr. Manuel De La Peña Los ácidos grasos omega-6 son también poliinsaturados y esenciales. Existen dos tipos: linoleico y araquidónico. El ácido linoleico, es el representante típico de los omega-6 y está presente en cantidades bastante elevadas en los aceites de girasol, maíz, soja y uva. Produce descensos significativos del LDL y aumentos del HDL. Contiene gran cantidad de antioxidantes, sobre todo vitamina E, lo que explicaría aún más sus efectos beneficiosos.

Los ácidos grasos omega-9 se conocen también como ácido oleico y son grasas monoinsaturadas.

Según el Dr. Manuel De La Peña, El efecto beneficioso de los ácidos grasos omega 3-6-9, tanto a nivel cardiovascular como cerebral, es evidente. Como caso paradigmático se suele citar a los esquimales de Groenlandia, que se alimentan de carne de foca, con un alto contenido en omega-3. Esto se atribuye a la muy baja incidencia de infartos de miocardio entre su población.

Grasas trans según Manuel De La Peña

Según el Dr. Manuel De La Peña, es fundamental eliminar las grasas trans de la dieta. Su consumo está relacionado con todo tipo de enfermedades, como infarto de miocardio, ictus, pérdida de memoria, hipertensión, obesidad, aumento del colesterol LDL (malo), disminución del colesterol HDL (bueno), diabetes e incluso cáncer.

Habitualmente, las grasas trans se encuentran en: bollería industrial (porras, churros, cruasanes); fastfood (hamburguesas, patatas fritas, pollo fritos, nuggets); sopas y salsas preparadas; aperitivos, snacks salados, patatas fritas; palomitas de maíz (especialmente, las preparadas para hacer en el microondas) y caramelos; congelados (sobre todo, las pizzas); productos precocinados (empanadillas, croquetas, canelones); galletas, donuts, magdalenas, barritas de cereales, margarinas, y helados.

Dieta Mediterránea de Manuel De La Peña

Según el doctor Manuel de la Peña Uno de los paradigmas de la buena alimentación es la dieta mediterránea, que se reconoce como aquella que incluye los alimentos tradicionales de los países del área mediterránea.

El interés creciente en esta dieta se deriva del hecho de que los países que la siguen tienen menores índices de enfermedad cardiovascular y cáncer que otros con similares características metabólicas y raciales. 

La dieta mediterránea se caracteriza por un alto consumo de aceite de oliva, frutas, frutos secos, verduras y cereales, un consumo elevado de pescado y aves de corral y una baja ingesta de productos lácteos, carnes rojas, carnes procesadas y dulces, además de un consumo moderado de vino en las comidas. Una dieta rica en alimentos cardiosaludables realmente puede ayudar a reducir el colesterol total y el LDL. 

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